El alivio en los surtidores coincide con una reducción de las tensiones en Medio Oriente y una moderación en los costos del petróleo.
Redacción.- Cuatro semanas en descenso permitieron que el precio de la gasolina en Estados Unidos cayera ligeramente por debajo de los $4 por galón. La variación puede considerarse una noticia positiva para los viajeros, justo en plena temporada de verano.
El precio ha disminuido en semanas consecutivas. El jueves estaba en $3.99, una cotización a la que no caía desde el 30 de marzo, según datos de la American Automobile Association (AAA).
La baja está relacionada en parte a un acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, que ayuda a reabrir el estrecho de Hormuz y a calmar los precios del petróleo.
A pesar del acuerdo, la demanda subió. La semana pasada se pasó de 8.73 a 9.21 millones de barriles diarios, según la Administración de Información Energética (EIA).
La oferta total de gasolina a nivel nacional disminuyó de 215,1 millones de barriles a 214,2 millones. En tanto que la producción estuvo en 10.1 millones de barriles por día.
El crudo WTI cerró cerca de $76.79 por barril y las reservas en Estados Unidos bajaron 8.3 millones de barriles, quedando en 418,2 millones de barriles, alrededor de un 6% menos que el promedio de cinco años para esta época.
Existe diferencia en el precio de la gasolina entre estados. Los más caros siguen siendo California y Hawái, con precios cerca de $5.60 por galón. También están altos Washington y Alaska. Los más baratos son Indiana, Texas y Oklahoma, con precios de unos $3.40 – $3.50.
Para quienes cargan autos eléctricos, el precio en estaciones públicas disminuyó un centavo y quedó en 41 centavos por kWh.
Con el 4 de julio y los viajes de verano acercándose, esta caída en la gasolina puede ayudar a los presupuestos, pero todo dependerá de cómo siga el precio del crudo y las reservas en las próximas semanas.

