Tras años en el fondo de la conferencia, Charlotte logró meterse en la discusión del Play-In y dejó señales claras de evolución colectiva, impulsadas por el rendimiento de LaMelo Ball, el crecimiento de Brandon Miller y el impacto ofensivo del novato Kon Knueppel.
Redacción.- La evolución de los Charlotte Hornets es evidente. Lucharon hasta el final y quedaron fuera en el segundo juego del Play-In. Impresionante para un equipo que en las pasadas tres temporadas su mejor clasificación en la Conferencia Este de la NBA fue décimo tercero.
“Estamos construyendo algo especial aquí, y esto es solo el comienzo”, dijeron los propietarios Rick Schnall y Gabe Plotkin en una carta abierta dirigida a los fanáticos.
El equipo, liderado por la magia del base LaMelo Ball, la rebeldía de Miles Bridges y el aporte del novato Kon Knueppel, alcanzó una marca de 44-38 en la temporada regular, una mejora de 25 victorias con respecto al año pasado.
Esta campaña finalizaron en la novena posición y ganaron al Miami Heat, con la espectacular bandeja de LaMelo y el bloqueo de Bridges sobre la bocina, y cayeron ante Orlando Magic en la ronda de Play-In.
El balance es positivo, pero la franquicia quiere escalar y cree que pueden venir mejores tiempos. “Contamos con uno de los núcleos jóvenes más dinámicos de la NBA, tenemos 11 selecciones de primera ronda en los próximos siete Drafts de la NBA, incluyendo dos este año”, destacaron los propietarios.
Además, el Novant Health Performance Center está en fase de construcción. Será una instalación de clase mundial, ubicada frente al Spectrum Center.
El compromiso es claro: “construir y mantener una cultura ganadora”.
Una base sólida a la espera de incorporaciones
Ya en la actualidad hay jugadores clave que pueden ser un soporte sólido para la estructura de la franquicia. Los números que dejaron esta temporada hablan por ellos.
LaMelo Ball es la cara de los Hornets. Promedió 20.1 puntos y lideró al equipo en asistencias con 7.1 por partido y registró 1.2 robos.
El máximo anotador (20.2 puntos) fue el joven Brandon Miller, quien firmó otra campaña consistente.
Kon Knueppel irrumpió con fuerza, al punto de ser considerado favorito para ganar el premio Novato del Año, producto de sus 18.5 puntos por encuentro, pero especialmente por su tiro de larga distancia. Lideró la liga en total de triples anotados (273) e hizo una gran dupla con LaMelo que finalizó segundo con 272.
Miles Bridges también tuvo una temporada estable y aportó 17.1 puntos por partido. Moussa Diabate comandó el departamento de rebotes con 8.7.
“Aspirar al título durante muchos años”
Cada jugador sumó a la causa de convertir a los Hornets en un equipo ganador en la temporada 2025-2026. A esta base sólida se podrán incorporar nuevos jugadores en los próximos draft, así como las adquisiciones que la gerencia logre en el mercado.
Los propietarios saben que el futuro sonríe. Lo toman con calma pero enfocados en “construir una franquicia de primer nivel en la NBA, competir al máximo nivel, conectar profundamente con nuestros aficionados y aspirar al título durante muchos años”.
Schnall y Plotkin cerraron su carta con un mensaje para los aficionados. “Gracias por creer en nosotros, por acompañarnos y por ser el alma de esta franquicia. Estamos ansiosos por seguir construyendo sobre este impulso juntos. El futuro del baloncesto de los Charlotte Hornets es prometedor, y estamos entusiasmados de dar el siguiente paso junto a ustedes”.
Foto FB Charlotte Hornets

