De las pistas de karting en el oriente del país a competir en monoplazas en Europa, con un proceso que no ha sido nada lineal, pero del que no huyen las victorias.
Redacción.- Alessandro Famularo está metido en la pelea dentro del automovilismo europeo. No es un nombre mediático todavía, ni siquiera en su país, pero su victoria el pasado fin de semana en la Euroformula Open, acaparó los titulares de la prensa.
El piloto de 23 años forma parte de BVM Racing desde el año pasado y actualmente está corriendo su primera temporada completa con el equipo.

“Ganamos para Venezuela y lo hicimos con el corazón, cada vuelta representando a nuestro país y a toda la gente que siempre está apoyando”, expresó después de la victoria en Portimão, Portugal.
Famularo, nacido en Caracas, inició su carrera desde muy joven en el karting en el estado oriental de Monagas. Después de mucho esfuerzo, trasladó su desarrollo a Europa donde ha pasado por la Fórmula 4, la Fórmula Regional y la FIA Fórmula 3.
Su persistencia lo mantiene compitiendo en el alto nivel, a pesar de las dificultades que ha enfrentado por falta de presupuesto y patrocinio, que hasta le han cortado temporadas.
Sin embargo, sigue frente al volante y con la ilusión de volver a llevar la bandera venezolana a un circuito de Fórmula 1, la máxima categoría del automovilismo mundial, donde ya han competido sus compatriotas Ettore Chimeri, Johnny Cecotto y Pastor Maldonado.
Un paso intermedio hacia las más importantes categorías
En lo deportivo, el 2026 arrancó mejor de lo que muchos esperaban. En Portimão, en el Autódromo Internacional do Algarve, logró su primera victoria en la Euroformula Open. No fue una carrera sencilla ni dominada desde el inicio, pero se mantuvo en ritmo y aprovechó cuando se abrió la oportunidad adelante.

En estas categorías, más que una victoria aislada, lo que pesa es la regularidad. La que corre Alessandro Famularo funciona como paso intermedio para los que esperan llegar a Fórmula 2 o incluso Fórmula 1.
La Euroformula no tiene tanta visibilidad como otras series, pero sigue siendo una plataforma. De ahí han salido pilotos que luego han dado el salto o al menos se han hecho un nombre en el automovilismo internacional.
Álex Palou, piloto más dominante de IndyCar en los últimos años, es uno de los ejemplos más claros. También el argentino Franco Colapinto, que pasó por procesos similares antes de subirse a un monoplaza de Alpine en Fórmula 1.
“Nunca renuncié a mi sueño, incluso cuando la gente decía que era imposible, y continué preparándome con toda determinación. Estoy feliz de volver a competir”, expresó el piloto cuando se anunció su regreso a las pistas con BVM Racing.
Fotos IG @alessandrofamularo11 / @euroformula.official

