El atleta de esquí de fondo sorteó diferentes obstáculos para representar a su país en los Juegos Olímpicos de Invierno.
Redacción.- Solo unos pocos días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, Nicolás Claveau-Laviolette logró obtener el pasaporte para inscribirse en el certamen y llevar con orgullo la bandera de Venezuela.
La historia del esquiador venezolano tiene algunas similitudes con la resiliencia de otros atletas latinoamericanos que clasificaron a Milano Cortina 2026.
Claveau-Laviolette nació hace 20 años en Lechería, en el estado oriental de Anzoátegui, cuando su padre estaba en el país sudamericano cumpliendo un contrato de trabajo.
En Venezuela vivió hasta los dos años de edad. También pasó otra época de su niñez en Perú debido a los compromisos laborales de su padre. En esta etapa aprendió español.
Desde hace más de una década reside en Canadá. Y en el país norteamericano se enamoró del deporte de esquí. Actualmente, alterna su pasión con su desarrollo académico como estudiante de Ingeniería Civil en la Universidad de Quebec.
Sin pasaporte para Milano Cortina
Nicolás Claveau-Laviolette competía en esquí de fondo con Canadá, pero en ese país la competencia es alta para alcanzar la clasificación a unas olimpiadas. Desde hace un año buscó una alternativa para cumplir su sueño: representar a su país natal.
Él contactó al Comité Olímpico Venezolano y comenzó la nueva representación. En noviembre logró la clasificación olímpica en Finlandia. De esta manera, Claveau se unió a un reducido grupo de venezolanos que han obtenido un boleto a una cita de invierno.
Pero todavía faltaba un paso más en su camino: el pasaporte. Tenía el plan coordinado con las autoridades deportivas de Venezuela. La primera semana de enero de 2026 viajaría al país para obtener la documentación.
Sin embargo, el 3 de enero creyó que todo el esfuerzo se vendría abajo. Ese día despertó con la noticia sobre la captura y extracción de Nicolás Maduro, el cuestionado líder que ocupaba la presidencia de Venezuela, y su traslado a una cárcel en Nueva York.
La incertidumbre disminuyó cuando una semana después el Comité Olímpico Venezolano lo contactó y le ratificó que podía viajar al país para obtener la documentación necesaria para su participación en Milano Cortina.
El sueño materializado
Nicolás Claveau-Laviolette llegó a Venezuela dos semanas antes del inicio de la justa en Italia. Obtuvo su documentación sin inconvenientes.
También vivió una exposición a la que no estaba acostumbrado. Ofreció entrevistas a diferentes periodistas y apareció en televisión nacional. “Estoy muy orgulloso de representar a nuestro país”, expresó entendiendo que ya su sueño se estaba materializando.
Los tiempos apremiaban. La estancia en su país natal fue corta aunque quiere volver de vacaciones y conocer la ciudad donde nació.
Ahora está concentrado en los Juegos Olímpicos de Invierno. El miércoles hizo su debut en el sprint clásico de esquí de fondo. Se ubicó en el puesto 88. Poco después manifestó estar contento tras su actuación y dijo sentirse optimista sobre su participación en la prueba de los 10 km el viernes 13 de febrero.
El joven de 20 años es el sexto venezolano en competir en unas olimpiadas de invierno y el primero en la disciplina de esquí de fondo, que consiste en viajar o movilizarse por largas distancias en terrenos nevados.
Foto IG @nic_claveau

