“A nadie le importaron las estadísticas en toda la temporada. A nadie le importó nada más que ganar”, aseguró el jugador.
Redacción.- En Indianápolis, en el imponente Lucas Oil Stadium y ante más de 70.000 almas, los Michigan Wolverines vencieron 69-63 a los Connecticut Huskies y levantaron el campeonato de la National Collegiate Athletic Association (NCAA), que el programa llevaba 37 años esperando.
Pero más allá del marcador, la noche de cierre del March Madness tuvo un dueño claro: Elliot Cadeau. El base junior fue el corazón y el cerebro del equipo. Por eso no sorprendió que terminara siendo nombrado el Jugador Más Valioso del Final Four.
Antes de llegar a Michigan, Cadeau pasó dos temporadas en North Carolina. Ahí mostró su talento.
En Chapel Hill fue parte del ACC All-Rookie Team en 2024. También fue líder de los Tar Heels en asistencias dos años seguidos. Aun así, sentía que algo faltaba. Quería empezar de nuevo, buscar otro rumbo. Así entró al portal de transferencias y terminó encontrando un lugar bajo el mando de Dusty May en Ann Arbor.
En su primera temporada con los Wolverines jugó los 39 partidos como titular, en los que promedió 10.3 puntos y 5.9 asistencias por juego. Era el que marcaba el ritmo en el equipo.
Cuando la pelota quema
Ya en la final, Cadeau se encargó de demostrar por qué todos hablaban de él. Anotó 19 puntos en una noche donde Michigan no encontraba la puntería desde el triple (solo 2 de 15). Pero cuando la pelota quema, hay jugadores que no se esconden. Cadeau fue uno de ellos. Corrió, presionó, pensó y ejecutó. Fue el motor que mantuvo vivo al equipo cuando no salía nada.
Al recibir el premio al Jugador Más Valioso, resumió lo que fue el espíritu de este grupo: “A nadie le importaron las estadísticas en toda la temporada. A nadie le importó nada más que ganar”. Y bastó escucharlo para entender por qué Michigan llegó tan lejos.
Nuevos tiempos en el baloncesto universitario
Lo de Cadeau también es símbolo de los nuevos tiempos en el baloncesto universitario. Michigan jugó la final con cinco titulares que llegaron por transferencia. La era de formar talentos desde cero parece estar quedando atrás.
Junto a jugadores como Aday Mara (UCLA), primer español en titularse en la NCAA, Yaxel Lendeborg (UAB) y Morez Johnson Jr. (Illinois), Cadeau mostró que, con el liderazgo correcto, el talento puede acoplarse sin importar de dónde venga.
Cadeau es parte de la selección nacional de Suecia y habla sueco perfectamente, algo que suma a la diversidad del equipo campeón.
Foto mgoblue.com

