El conjunto catalán venció 3-2 a su eterno rival y se llevó la Supercopa de España.
Redacción.- Las emociones están enfrentadas. Hansi Flick está de mieles tras la victoria de su Barcelona 3-2 en la final de la Supercopa de España ante su máximo rival, el Real Madrid, cuyo entrenador Xabi Alonso acusa dolor tras el encuentro.
“Contra el Real Madrid siempre es algo especial. Otra vez ganamos una final, y eso es fantástico», expresó el mandamás del Barcelona que también ganó el trofeo el año pasado ante el conjunto de la capital española.
Raphinha lideró a los campeones con dos dianas en un encuentro que tuvo gran dramatismo al final de cada tiempo. El atacante brasileño abrió el marcador al minuto 36 tras ingresar al área desde la izquierda y rematar al poste lejano.
Su compatriota Vinicius Jr. igualó el marcador al 45+2’, luego de evadir rivales y disparar desde el borde del área chica. Dos minutos después el polaco Robert Lewandowski volvió a poner al Barcelona al frente con una definición exquisita tras un pase filtrado de Pedri.
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El ritmo frenético no acabó ahí. Al 45+6’, Gonzalo García puso el 2-2 tras rematar en una jugada de rebote luego de un tiro de esquina. El fin del primer tiempo llegó con tres goles en seis minutos y el empate en el marcador.
Barcelona tomó la ventaja nuevamente en el segundo tiempo. Al minuto 73, Raphinha volvió a convertir sacando ventaja de un desvío en su disparo que descolocó al portero belga Thibaut Courtois.
El Real Madrid lo intentó todo e incluso, hacia el final del encuentro, contó con dos peligrosos remates dentro del área, pero la pelota fue directa a las manos del guardameta Joan García.
Dos sensaciones diferentes
«Estamos de buen ánimo, ahora tenemos mucha confianza», expresó el director técnico del Barcelona que solo conoce la victoria en sus últimos diez partidos en todas las competiciones, incluida LaLiga donde se ubica en la cima de la tabla de posiciones.
Por su parte, Xabi Alonso, quien está en su primera temporada en el conjunto merengue, reconoció que la derrota en la final de la Supercopa de España “duele de cualquier manera”.
“Ha sido un partido igualado, muy competido, emocionante. Se te queda el sabor de que en las últimas ocasiones, las dos tan claras que hemos tenido, estuvimos cerca de empatar”, consideró.
El entrenador vasco tenía una mezcla de sensaciones al analizar el partido. Sentía decepción -dijo- de no haber podido ganar la final, pero también orgullo de haber dado la cara hasta el último minuto.
Aunque no está contento con el resultado, cree que el equipo, que marcha segundo en la liga doméstica, puede sacar cosas positivas y “dar la vuelta lo antes posible».

