El operativo busca proteger la salud pública, la fauna y a las mascotas en el occidente del estado.
RALEIGH, NC – El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte en colaboración con el Servicio de Vida Silvestre del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), comenzó esta semana la distribución anual de vacunas orales contra la rabia para mapaches en el oeste del estado.
Este programa, que usualmente se realiza cada otoño, fue retrasado en 2024 debido al paso del huracán Helene. La vacunación ayuda a prevenir la propagación del virus de la rabia, una enfermedad mortal pero prevenible.
“Vacunar a la fauna silvestre como los mapaches crea una barrera que detiene la propagación del virus, protegiendo a las personas, sus mascotas y a toda la comunidad”, explicó el Dr. Carl Williams, veterinario estatal de salud pública.
Atendiendo los Condados
Están distribuyendo cebos aéreos con la vacuna oral en los siguientes condados: Ashe, Avery, Buncombe, Cherokee, Clay, Graham, Haywood, Henderson, Jackson, Macon, Madison, McDowell, Mitchell, Swain, Transylvania, Watauga y Yancey.
En el condado de Buncombe también se hará distribución manual del 3 al 9 de abril, dependiendo del clima.
Los cebos contienen un sobre de plástico con la vacuna, recubierto con harina de pescado o encerrado en un bloque del tamaño de una cajita de fósforos. Cuando un mapache muerde el cebo, se activa su sistema inmune para producir anticuerpos contra la rabia.
Aunque la vacuna no daña a perros ni gatos, solo está aprobada para mapaches y coyotes. Las mascotas deben vacunarse contra la rabia bajo supervisión veterinaria, como exige la ley estatal a partir de los cuatro meses de edad.
Si usted o su mascota son mordidos por un animal silvestre, busque atención médica inmediata para evaluar el riesgo de rabia. Esta enfermedad es casi siempre mortal en mamíferos, incluidos los humanos, una vez que aparecen los síntomas.
Se espera que la distribución de cebos termine a finales de abril de 2025.
El programa de vacunación oral del USDA, implementado desde la década de 1990, ha logrado evitar que la rabia del mapache se propague al oeste de los Apalaches, y ahora busca avanzar hacia el este para erradicarla por completo.